diciembre 07, 2017 0 Comentarios

Vivimos en una época extraña sin duda. Haber nacido en una familia bien constituida "como se diría en algunos sectores del Stgo", me llevo a nunca cuestionarme realmente nada de la forma que funcionaba nuestra realidad. Para mi, era simple, había que educarse, estudiar algo que a uno le gustara dentro del rango de opciones que existe y de ahi obtener una pega que pudiera satisfacer las necesidades mias y de mi familia. 

En ese entonces a los 19 años de edad y estudiando en la Universidad de Waikato, Nueva Zelanda me empezaron a surgir ciertas dudas del modelo educativo que tenemos, el para que sirve y si realmente era lo mejor que tenemos dentro de nuestra capacidad de desarrollo como seres humanos, con mas de 2000 años de registros académicos. Estamos realmente progresando? 



Es aquí donde debieran estar los mejores, los mas capacitado, nuestros verdaderos maestros y guías. En la Universidad me desarrollé en Agronómia, la profesión del producir comida para una creciente población, en menos tierra y con menos campesinos. Al darme cuenta el reto que tiene por delante un Agrónomo y su Academia me llamo de inmediato la atención. 

3 veces al día, todos los días de nuestras vidas necesitamos de un Campesino. El desafío es tremendo, después de los primeros año me recuerdo haber pensado lo inmensamente perfecta que es la naturaleza, todas esas funciones que nos hace de forma gratuita sin esperar retorno alguno. El bosque nos provee oxigeno, purifica nuestro aire, absorbe el agua lluvia filtrándola a nuestras napas, se autofertiliza, se auto medica y se auto reproduce manteniendo un suelo inviable para los agricultores de hoy. 

A fines del segundo año el enfoque era claramente comercial, un sistema de producción ligado a la comercialización, tratando de una u otra forma adaptar la naturaleza a esta forma de producir. Fue aquí cuando empezaron las dificultades, las problemáticas y los ramos complicados. Para mi no tenia sentido, por ende indagué por fuera de la Academia.  

Me di cuenta que no era el único inquieto con respecto a estos modelos académicos. Me encontré con el documental de Mike Reynolds, "Guerrero de la Basura", un Arquitecto que fue denegado y su licencia arquitecta anulada por el echo de crear una casa 100% autosustentable, producida su propia electricidad, captación de agua lluvia, sistemas de reciclaje de aguas grises y negras que regaban su comida y no necesitaba calefacción al correctamente orientar su casa. 

Bill Mollison y David Holmgren desarrollaron la Permacultura, un sistema de diseño que imitaba la funcionalidad de la naturaleza dentro de habitats humanos para regenerar y abastecer a familias de su propia comida, agua, electricidad solo utilizando la naturaleza. Me llamo de inmediato la atención, por una lado, la academia me menciona la falta de nutrición que tienen nuestros suelos, la escasez de agua que tenemos y hace 30 años nuestros vecinos en Australia empezaron a diseñar verdaderos bosques comestibles que se áutoregulan y abastecían con sistemas de diseños realmente simples y obvios para cualquier ser humano. Técnicas tan simples como cubrir el suelo, captar el agua lluvia a lo mas alto posible en zanjas a nivel para que el agua filtre y no escurra, reciclar el agua gris, hacer compost, y muchas mas que solucionaban efectivamente los problemas que menciona la academia. 

1 vez al año necesitamos de un abogado, un medico o un ingeniero pero 3 veces al día necesitamos de un campesino y hoy ellos se extinguen, nuestra tierra cultivable se esteriliza y nuestra comida pierde su valor nutritivo. Hoy, como futura generación optamos por hacer academia, pero fuera de la institución, inmerso directamente en terreno, conviviendo con la comunidad, sus problemáticas, nuestros desafíos con el, fin de crear un proyecto piloto de comunidad sustentable. 

Buscamos Re-Inventar el sistema agrícola a uno que produzca mas comida por m2 a menos costo y a un valor nutricional mas alto por m2. Convertiremos este desafío, en nuestra hipótesis. 

 


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