diciembre 11, 2017 0 Comentarios

Todo partió con la iniciativa de los jóvenes que conforman la Agrupación Cre-Ser de la localidad de Curanipe, que motivados por llevar las sabidurías ancestrales a los más jóvenes, eligieron impartir sus talleres de: alimentación saludable, medicina y cosmética natural, agroecología y comercialización.

Es así como emprenden un viaje de 19 km desde Curanipe, llegan hasta la Escuela Escritora Marcela Paz en Salto de Agua, a 500 m sobre el nivel del mar, entre una neblina y los altos bosques de los cerros de Pelluhue. Una escuelita básica que se encuentra en medio de un camino sin pavimentar y que se hace visible por una barandal de madera amarillo, y con tan sólo 17 alumnos que cursan de primer a séptimo básico, es verdaderamente uno de los lugares más humildes y lleno de vida. Una vez puestos los pies y materiales dentro de los pasillos del recinto, inmediatamente la atención de los niños se volcó de lleno hacia Cre-Ser y con mucho entusiasmo mezclado con esa curiosidad de niños asistieron a los diversos talleres que comenzaron e mediados de marzo y que por dos veces al mes tuvieron la oportunidad de aprender y conocer sobre lo que la naturaleza significa, y cuan importante es para nuestro desarrollo como personas, obteniendo de ella materiales de fácil acceso con los que pudieron crear productos que los beneficiaría. En la sala multiuso entre una extensa biblioteca, unos móviles sobre el sistema solar que colgaban del techo y un gran papelucho pintado en una de las paredes, invitando a leer, ahí estaban todos, agrupados en tres equipos, los que hacían cosmética natural (jabones y pasta de diente), los que preparaban alimentos saludables (queques y leches de almendras y avellanas) y los que recolectaron hierbas medicinales (lavanda, eucalipto, ortiga y siete venas), siempre guiados por los profesores y jóvenes de Cre-Ser, que a ratos en el taller se hacía un bullicio enorme y que en otros momentos reinaba el silencio.

 

Estos niños son los hijos de campesinos locales que viven un tanto apartados de las zonas más urbanizadas, en esta escuelita tienen sus primeras nociones de amistad, convivencia y educación. El realizar este taller, significó una salida y cambio en sus aisladas vidas, permitiéndoles ampliar mucho más sus nociones sobre lo que les rodea y que muchas veces pasan por alto, la naturaleza.

Teniendo como resultado productos elaborados por la motivación de los niños y niñas de diferentes edades. Aquí te dejamos parte de este largo proceso, quedando abierta la invitación a adquirir alguno de sus productos que prontamente estarán visibles en nuestra página, destacando que la venta de sus productos busca beneficiar a estos alumnos que viven en Saltos de Agua.


Suscríbete